¿QUIÉN RESUCITÓ A CRISTO Y POR QUÉ ES IMPORTANTE SABERLO?

15.04.2020

¿Quién resucitó a Cristo y por qué es tan importante saberlo?


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Muchos tienen dudas con respecto a si Cristo se resucitó a sí mismo o si fue el Padre quien lo resucitó.

Podemos ver que varios temas que son bastante claro en la Sagrada Escritura, son los que el enemigo ha tratado de oscurecer a través de la historia.

Por ejemplo, veamos los siguientes casos:

- La Biblia dice que debemos acordarnos del sábado para santificarlo (Éxodo 20:8-11), pero las iglesias cristianas, en su mayoría, sostienen y enseñan que el Domingo es el día de descanso a partir de la resurrección de Jesús.

- La Biblia dice que la persona que peca, muere, y que está inconsciente hasta el día de la resurrección (Ezequiel 18:20; Eclesiastés 9:5), pero los teólogos, y quienes les siguen, dicen que los muertos no están muertos, sino que siguen viviendo.

- La Biblia dice que Dios es UNO (Juan 17:3; 1 Corintios 8:6), pero esas mismas iglesias enseñan, desde hace mucho tiempo, que Dios es MÁS de uno (Génesis 3:4, 5).

Preguntamos,

¿Habrá hecho el enemigo de Dios y de los verdaderos creyentes, algo parecido con respecto al tema de la resurrección del Hijo de Dios?

LOS CONCEPTOS POPULARES SOBRE LA RESURRECCIÓN DE CRISTO.

La conceptualización trinitaria.

Los de la creencia en un Dios trinitario, los cuales pueden ser católicos, evangélicos o protestantes en general, incluyendo a adventistas (y éstos a su vez, pueden ser trinitarios, "Jesús Solo" y binitarios), afirman que cuando Cristo muere, lo que murió fue la humanidad de "Dios el Hijo" pues, en vista de que Dios sería una unidad de tres personas ("tres-en-uno"), y que las partes o personas no podían morir, obviamente, entonces "Dios el Hijo" no podía morir.

Así que, cuando Cristo muere, la parte que es Dios, se mantuvo viva, esperando los tres días que estuvo en la tumba, para luego resucitarse a la parte humana.

En pocas palabras, claramente nos dicen que Cristo se resucitó a sí mismo.

La idea de los binitarios sobre la muerte y resurrección de Cristo.

Los binitarios aunque, si bien es cierto que dicen creer en la pre-existencia de Cristo en el cielo, y reconocer su nacimiento en la eternidad, así como la del rechazo de la trinidad, sin embargo, aun mantienen que hay dos Dioses: Dios el Padre y "Dios el Hijo".

(Advertimos que aquí ya comienza la desviación con este grupo, pues la Biblia nunca usa la expresión "Dios el Hijo".)

Obviamente, ellos también concluyen que solo murió la parte humana y que Cristo se resucitó a sí mismo.

Los Jesús Solo y el concepto de la resurrección de Cristo.

Este movimiento pentecostal usa la expresión"Hijo de Dios"como quese refiere a la humanidad de Jesucristo, pero no que sea alguien distinto al Padre, sino que sería Dios mismo con ropaje de humano, pero, curiosamente, cuando hablan de la muerte de Jesucristo, dicen que muere la parte humana solamente, mientras que la divina no muere, pues Dios no muere.

Mientras que el Trinitario dice que Dios es tres personas, formando un mismo Dios, de la siguiente manera: Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo; cada uno es Dios, tres personas por separado, pero un solo Dios en conjunto.

En cambio, el "Jesús Solo" dice: Dios es el Padre, pues creó todo lo que hay; Dios es el Hijo, porque ese Dios se hizo carne; y Dios es el Espíritu Santo, pues Dios es Espíritu, pero se trata de un mismo y Único Ser; por tanto, murió un humano en la cruz y Dios lo resucitó.

Los arrianos de hoy (los Testigos de Jehová) y su visión de la muerte de Cristo.

Mantienen la creencia de que Cristo fue el primer ángel creado por Dios el Padre, y que en el sacrifico de Cristo murió un humano, y por eso Dios lo resucitó de la tumba.

Los unitaristas radicales y la muerte de Cristo.

Los unitarios radicales sostienen que Cristo NO es pre-existente en el cielo, sino que simplemente se trata de un ser humano o judío que alcanzó un estado de santidad muy alta y Dios lo reconoció adoptándolo como su hijo.

Así que cuando Cristo muere en la cruz, murió un humano y Dios lo levantó de la tumba.

La verdad revelada en la Biblia.

Cuando en la vida cotidiana se habla de un personaje en un libro, se menciona primero su nacimiento, ¿cierto? antes que de su muerte.

Precisamente, eso es lo que haremos.

Cristo fue engendrado, o nacido (NO CREADO) en un tiempo de la eternidad pasada, nació de Dios (ahí comenzó el tiempo, según Juan 1:1, 2; Proverbios 8:22-25; 1ª Corintios 1:24, 30; Miqueas 5:2; Juan 16:27, 18).

Contrario al Dios viviente, quien HA VIVIDO en la eternidad INFINITA, sin principio o comienzo, y sin relación alguna con el tiempo (Salmo 90:1, 2; 1ª Timoteo 1:17; 6:16), pues no vino, sino que siempre ha estado.

Algunos exigen la cita que afirme que el Hijo de Dios fue engendrado en la eternidad pasada, y en qué punto del tiempo fue concebido el Hijo.

La pre-existencia del Hijo de Dios en el cielo.

Cristo nació en el cielo, de Dios; por tanto, del Espíritu, pues Dios es Espíritu (Juan 4:24; 6:63), en un tiempo indefinido para la mente humana y angelical (Proverbios 8:12, 22-25; Miqueas 5:2; 1ª Corintios 1:24), y por eso es el "Hijo de Dios" (Mateo 26:63, 64).

"Dios es Espíritu. Y los que lo adoran, deben adorarlo en espíritu y en verdad." (Juan 4:24; NRV.)

"El Espíritu es el que da vida, la carne nada aprovecha. Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida." (Juan 6:63; NRV.)

"Yo, la sabiduría, habito con la cordura, y busco el conocimiento y la discreción... El eterno me poseía en el principio de su obra, antes de sus obras más antiguas. Desde la eternidad fui establecida, desde el principio, antes de la tierra. Antes de los océanos fui engendrada, antes que los manantiales de agua, antes que los montes fueran fundados, antes de los collados fui engendrada. No había aún hecho la tierra, ni los campos, ni el principio del polvo del mundo. Cuando él formaba los cielos, allí estaba yo, cuando señalaba el horizonte sobre la faz del gran mar, cuando condensaba las nubes en la altura, y las fuentes del profundo mar, cuando fijaba al mar su estatuto, para que el agua no pase de su límite, cuando establecía los cimientos de la tierra. Con él estaba ordenándolo todo, fui su delicia todos los días, ante él solazándome en todo tiempo. Me regocijo en su mundo habitable, y me deleito con los hombres." (Proverbios 8:12, 22-31; NRV.)

La Sabiduría fue engendrada de Dios.

¿Qué dice la Sagrada Escritura sobre quién es la Sabiduría de Dios?

"Pero para los llamados, así judíos como griegos, Cristo es el poder de Dios, y la Sabiduría de Dios." (1ª Corintios 1:24; NRV.)

Si en Proverbios 8, al hablar de la Sabiduría (la cual es gramaticalmente hablando una palabra femenina, por eso ella dice que fue engendrada y no engendrado), se informa que Yahweh la poseía en el pricipcio, y luego nos dice que ella fue engendrada, es decir, que nació, antes de las obras de Dios (Proberbios 8:22); y eso indica, obviamente, que ella es procedente de Dios.

La palabra usada para engendrada en Proverbios 8, en el idioma hebreo, aparece en el Diccionario Strong con el número 2342, y es el vocablo kjul, y viene de kjil, y quiere decir "salida", de "parto" o "dar a luz".

En Juan 16:27, 28 Cristo dice que él "salió" de su Padre; veamos:

"Porque el mismo Padre os ama, ya que vosotros me habéis amado a mí, y habéis creído que yo salí de Dios. Salí del Padre, y he venido al mundo. Otra vez dejo el mundo, y vuelvo al Padre." (Juan 16:27, 27; NRV.)

El Trayer's NT Greek Lexicon dice que "salí", en su original del idioma griego, es exercomai, y quiere decir "salir, de nacimiento".

Otro pasaje que habla del nacimiento del Hijo de Dios en la eternidad pasada es Miqueas 5:2; veamos:

"Pero tú Belén Efrata, pequeña entre los millares de Judá, de ti saldrá el que será Señor en Israel. Sus orígenesson desde el principio, desde los días de la eternidad." (Miqueas 5:2; NRV.)

La palabra usada en el idioma hebreo para "salida", es el vocablo motzaá, y significa: "orígenes", "descendiente familiar", "salida".

La Nueva Reina Valera lo ha traducido como "orígenes".

Preguntamos, ¿cómo puede tener Cristo"orígenes", "desde...la eternidad", como lo indica Miqueas 5:2, y no tener un "comienzo" en la eternidad?

Y esa es la verdadera razón de por qué muchos, multitudes, no comprenden el significado de la muerte y sacrificio del Hijo de Dios.

LO QUE LA BIBLIA DICE SOBRE LA MUERTE Y LA RESURRECCIÓN DE CRISTO.

Veamos lo que ella revela.

Su muerte.

"Mas vosotros negasteis al Santo y al Justo, y pedisteis que se os diese un homicida, y matasteis al Autor de la vida, a quien Dios ha resucitado de los muertos, de lo cual nosotros somos testigos." -Hechos 3:14-15.

"Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que, siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros." -Romanos 5:8.

"Pero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme al amor. No hagas que por la comida tuya se pierda aquel por quien Cristo murió." -Romanos 14:15.

"Y por el conocimiento tuyo, se perderá el hermano débil por quien Cristo murió." -1 Corintios 8:11.

"Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras." -1 Corintios 15:3.

"Pero si se predica de Cristo que resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos? Porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe. Y somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que él resucitó a Cristo, al cual no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan. Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados. Entonces también los que durmieron en Cristo perecieron. Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres. Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho." -1 Corintios 15:12-20.

Para una persona poder resucitar, primero tiene que morir.

Si era importante que el Hijo de Dios resucitara, también lo era que muriera, de lo contrario, los pecados no habrían sido perdonados para los pecadores.

Por tanto, la Biblia afirma claramente que Cristo, el Hijo de Dios, murió.

Su resurrección. 

- Hechos 2:24, 32; 3:15, 26 - Dios lo levantó, lo resucitó.

-Hechos 4:10; 13:30, 33-37 - Dios resucitó a Cristo de los muertos.

-Romanos 6:4 - Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre.

-Romanos 8:11 - "Y si el Espíritu de Aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos mora en vosotros, el que resucitó a Cristo de entre los muertos también dará vida a vuestros cuerpos mortales mediante su Espíritu que mora en vosotros."

-1 Corintios 6:14 - Dios resucitó a Cristo con su poder.

- 2 Corintios 4:14 - El que resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Él.

-1 Corintios 6: 14 - "Pues como Dios levantó a Cristo, también a nosotros nos levantará por medio de su poder."

-1Corintios 15:15 - Dios resucitó a Cristo.

-Gálatas 1:1 - Dios el Padre resucitó a Jesús de los muertos.

-Efesios 1:18-20; 2:4-6 - El poder de la fuerza de Dios operó en Cristo resucitándole de los muertos.

- Efesios 1:19-20 - "Y cual la inmensurable grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, conforme a la operación del dominio de su fuerza, Dios la ejerció en Cristo cuando lo resucitó de entre los muertos y le hizo sentar a su diestra en los lugares celestiales."

-1 Tesalonicenses 1:9-10; 4:14 - Dios resucitó a Jesús de los muertos.

-Hebreos 13:20 - Dios resucitó de los muertos al Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas.

- 1 Pedro 1:21 - Dios resucitó a Jesús de los muertos y le ha dado gloria.

¿POR QUÉ NO SE ACEPTA LA REVELACIÓN SOBRE ESTA ENSEÑANZA?

A pesar de la claridad de la revelación dada por Dios al respecto, para nuestra sorpresa, esto NO es lo que se cree y se enseña en las iglesias, y en muchos grupos o ministerios.

Las expresiones de Cristo aparecidas en Juan 10:17, 18, se convierten en un conflicto interpretativo.

¿Qué significan esas palabras de Juan 10:17-18?

Leamos:

"Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre." (Juan 10:17-18).

En primer lugar, notemos que estas palabras provocaron discordia entre los judíos.

"Volvió a haber disensión entre los judíos por estas palabras." (Juan 10:19.)

Preguntamos: ¿Acaso no es lo mismo que hoy ocurre?

Observemos que las palabras de Cristo en toda esta narrativa en este capítulo, están dentro de un contexto alegórico, según nos informa el evangelista Juan, en el verso 6.

"Esta alegoría les dijo Jesús; pero ellos no entendieron qué era lo que les decía." (Juan 10:6.)

Si no fuera así, tendríamos el mismo problema que encaran los católicos al pensar que el vino y el pan se convierten real y literalmente en la sangre y la carne de Cristo cuando el Sacerdote católico realiza la misa [la eucaristía]; ver Juan 6:51-57.

Cristo usó más de una vez palabras o frases que pueden ser mal comprendidas.

Cristo dice en Juan 10:7 que él es la puerta.

¿Es Cristo una puerta literalmente?

Es obvio que esto es una figura o comparación.

De modo que, tomando este antecedente, tengamos presente que gran parte de las palabras de Cristo en este capítulo 10, son alegóricas o comparativas.

Además, tengamos presente que sus palabras deben armonizar con las restantes declaraciones de sus seguidores de la Iglesia del siglo primero.

Y, encontramos que los discípulos de Cristo, al referirse a su resurrección, siempre nos dicen que Dios resucitó a Cristo de los muertos.

¿Es sano pensar que Jesús y sus discípulos se contradigan?

¡No!, ¿verdad?

Eso indica, pues, que ellos no entendieron las palabras de su Maestro tal y como lo comprenden hoy muchos intérpretes.

Si lo entendemos diferente a las declaraciones del Nuevo Testamento en la persona de los discípulos de Cristo, eso sería aceptar que la Iglesia del primer siglo fue una congregación rebelde, sosteniendo y predicando conceptos contrarios a lo creído por su fundador.

Versiones de la Biblia.

Veamos las palabras de Cristo en Juan 10:18 en otras versiones distintas a la Reina Valera de 1960.

  • "Nadie me la quita, sino que yo la doy de mí mismo. Tengo poder para darla, y poder para volverla a tomar. Este mandato recibí de mi Padre." - Nueva Reina Valera, Sociedad Bíblica Emmanuel, 2000.
  • "Nadie me la quita, sino que yo la doy por mi propia voluntad. Tengo el derecho de darla y de volver a recibirla. Esto es lo que me ordeno mi Padre." -Biblia Dios Habla Hoy, Sociedades Bíblicas Unidas, 1979.
  • "Nadie puede matarme sin mi consentimiento. Yo doy la vida voluntariamente. Tengo el derecho y el poder de darla cuando quiera, pero también el poder de recuperarla. El Padre me ha dado ese derecho." - Biblia Al Día, Editorial Unilit, 1979.
  • "Nadie me la quita, sino que yo la doy de mi propia voluntad. Tengo autoridad para darla, y tengo autoridad para tomarla de nuevo. Este mandamiento recibí de mi Padre." - La Biblia de Las Américas, The Lockman Foundation [S0ciedad no comercial], 1995.
  • "Nadie me la quita; yo la doy voluntariamente. Tengo poder para darla y poder para recobrarla de nuevo; esa es la orden que he recibido de mi Padre." - Biblia de Jerusalén Latinoamericana; Editorial Desclée De Brouwer, 2001.

Le invitamos a Ud. mismo consultar otras versiones de la Biblia para que tenga un contexto más abarcante.

En Cristo estaba la vida.

Cristo sabía que todo lo que tiene su Padre es suyo también (ver Juan 16:15; 17:10).

Por eso, él podía decir con propiedad que tenía poder para resucitar.

En sí mismo, Cristo tiene la vida que recibe del Padre (Juan 5:26), y el Espíritu es el que da vida, según el propio Cristo (Juan 6:63).

Por tanto, "en él estaba la vida" (Juan 1:4).

En Él estaba el Espíritu Santo (Lucas 4:18).

"El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos." (Lucas 4:18.)

Ahora bien, ¿de quién es ese "poder" o "espíritu"?

Veamos de inmediato:

1 Corintios 6:14 - Dios resucitó a Jesús con su poder.

Efesios 1:18-20; 2:4-6 - El poder de la fuerza de Dios operó en Cristo resucitándole de los muertos.

Lucas 24:49; Hechos 1:8 - Estas citas relacionan al Espíritu Santo con "poder de lo alto".

Por el Espíritu hay vida (Juan. 6:63).

Cuando Cristo muere, el Espíritu Santo, que es del Padre, como Fuente primaria, no murió.

Ese Espíritu Santo es la naturaleza Santa de Dios; por tanto, no puede morir, porque el Padre no muere, según 1 Timoteo 6:16, 17.

La dificultad en este texto (Juan 10:18) está en las traducciones.

Las palabras "poder" y "tomar" hacen la diferencia.

El vocablo "poder" viene del original griego "exousia" que significa autoridad, derecho, poder, habilidad.

Mientras que la palabra "tomar" es el vocablo griego "lambano" y quiere decir recibir, tomar.

Por tanto, el valor de Juan 10:18 depende de cuál palabra los traductores prefirieron usar, quienes igualmente podrían haber traducido el texto de la siguiente manera:

"Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a recibir. Nadie me la quita, más yo la pongo de mí mismo. Tengo derecho para ponerla, y tengo derecho a volverla a recibir. Este mandamiento recibí de mi Padre."

Una versión enseña que Cristo se resucitó a sí mismo, poniendo a sus discípulos a contradecirlo, mientras que otra versión indica que Dios le levantó de los muertos, y en esta traducción no hay contradicción entre las palabras de Cristo con las de sus discípulos.

Ahora bien, como el texto estaría favoreciendo una u otra posición, la única manera válida de saber cuál es la verdad, debemos observar todos los demás textos del Nuevo Testamento relacionados sobre la resurrección de Cristo.

Un texto no puede ni debe jamás imponerse sobre más de 30 pasajes que indican que Dios resucitó a su Hijo.

Pero, existe otro pasaje en donde se infiere que Cristo se resucitó a sí mismo, y es Juan 2:19.

Leamos el pasaje:

"Respondió Jesús, y dijo: 'Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.'" (Juan 2:19).

En relación a Juan 2:19, diremos que es posible que Cristo se haya atribuido esta acción por haber tenido parte en determinar si iba a ser resucitado.

Si Cristo hubiera cometido pecados, no hubiese resucitado (Hebreos 4:15).

Y esto, en que fue su vida inmaculada la que hizo posible que él pudiera ser resucitado al tercer día, es válido, por supuesto.

Esta forma de atribuirse la acción de un evento por haber tenido parte en que dicho evento haya sido posible, no es ajena a las Escrituras.

Notemos que a los redimidos se les atribuye la victoria sobre Satanás y el pecado (1 Juan 2:13, 14; Apocalipsis 2:26; 3:21), a pesar de que es Dios a través de Cristo que obra la victoria en sus vidas. (Filipenses 2:13; Hebreos 13:20, 21; 1Juan 4:4).

Igualmente, en Hechos 4:10 y 5:10, Pedro dice que los judíos crucificaron a Cristo; pero esto no quiere decir que ellos físicamente lo colocaron, crucificaron y mataron, pues esto lo hicieron los romanos.

Pero, sus acciones contribuyeron a que Cristo fuera crucificado (Hechos 3:13, 14).

De igual forma, la vida intachable de Cristo hizo posible que el poder del Padre obrara en él resucitándole.

Ante los hechos contrastados, preguntamos:

Si aceptamos la posición de los trinitarios, y ahora de los binitarios, de que Cristo era dos personas, una divina y una humana, y de que la humana fue la que murió, entonces, ¿quién era el humano?

¿Cuál fue el sacrificio hecho por el Padre?

Si Cristo no murió, sino que estuvo vivo como "Dios el Hijo" esperando 3 días para resucitar la parte humana, ¿qué o quién murió por la raza humana?

Si "Dios el Hijo" (no el Hijo de Dios) estaba vivo mientras el hombre estaba muerto, es claro entonces de que ni siquiera a un ángel Dios estaría dando por la raza humana, sino solo a un hombre que era huésped a "Dios el Hijo".

Por tanto, la posición de que Cristo se resucitó a sí mismo echa por tierra el sacrificio que Dios hizo por la raza humana, y pone en duda la muerte de su Hijo.

Sin embargo, el testimonio de la mayoría de las Escrituras afirma que Dios resucitó a Cristo, pues este estaba muerto, no solo en parte como establecen otras posiciones, sino que...

"...derramó su vida hasta la muerte" (Isaías 53:12).

Cristo proclamó haber estado...

"vivo, y estuve muerto; y he aquí que vivo por siglos de siglos" (Apocalipsis 1:18).

Y Aquel que vive es aquel que estuvo muerto.

Escuchemos las declaraciones de Elena G. de White al respecto:

"Aquel que murió por los pecados del mundo tenía que permanecer en la tumba por el tiempo determinado. Estuvo en esa prisión de piedra como preso de la justicia divina. Era responsable ante el Juez del universo. Llevaba los pecados del mundo, y sólo su Padre podía libertarlo." -ELENA G. WHITE, ms 94 de 1897; Comentario Bíblico Adventista, Vol. 7-A, p. 232, col. der., último párr.

"En toda la plenitud de su DIVINIDAD, con toda la gloria de su HUMANIDAD inmaculada, Cristo SE DIO a sí mismo libremente por nosotros como un SACRIFICIO PLENO, y todo el que acude a él debiera aceptarlo como si fuera la única persona por quien se pagó ese PRECIO." -ELENA G. DE WHITE, The Signs of the Times, 19 de mayo de 1890, "Obediencia y Santificación"; CADA DÍA CON DIOS, p. 146.

CONCLUSIÓN.

En conclusión, Cristo es la Fuente de vida para todos los seres humanos. No cabe duda. (Juan 1:2-4)

"Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres." -Juan 1:2-4.

Ahora bien,

¿De dónde "salió" o nació Cristo, según nos relata la Sagrada Escritura?

Nació o fue engendrado en la eternidad de Dios, su Padre (Proverbios 8:22-30; 1 Corintios 1:24, 30; 11:3, 8, 12; Juan 8:42; 16:28).

Por tanto,

¿Cuál es la Fuente de vida del Hijo de Dios? Juan 6:57, 63; 4:23; Efesios 4:30.

"Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí." -Juan 6:57.

"El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida." -Juan 6:63.

En conclusión, Cristo "tomó" la vida otra vez al resucitar; pero, ¿de dónde dice la Biblia que la tomó? (Hechos 2:24, 32; 1 Corintios 6:14; 1 Pedro 1:21.)

De Su Padre Dios.

Dios es la Fuente del Hijo, y Cristo es la Fuente de los creyentes.

De modo que la PERSONA divina-humana del Hijo de Dios murió por completo, pero no su NATURALEZA santa, pues se trata del Espíritu Santo, que volvió a su Padre (Mateo 27:50; Juan 19:30; Eclesiastés 12.7).

¿Por qué es tan importante conocer y aceptar que Dios resucitó o levantó a su Hijo de la tumba?

¿Es esto un asunto de salvación?

Veamos,

"Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: que, si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación." -Romanos 10:8-10.

¿Está segura su salvación? ¡Ud. mismo lo decide!

Las siguientes declaraciones de Elena G. de White, confirman lo que ya hemos encontrado en la Sagrada Escritura.

Veamos.

"El mismo poder que resucitó a Cristo de los muertos resucitará a su iglesia y la glorificará con él, por encima de todos los principados y potestades, por encima de todo nombre que se nombra, no solamente en este mundo, sino también en el mundo venidero." -E. G. White, El Deseado de Todas Las Gentes, cap. 81, p. 731.

Amigo y amiga, ese PODER es "el Espíritu Santo de Dios" (Efesios 4:30), el cual puede estar EN nosotros, si lo deseamos.

Ese PODER es el mismo Espíritu Santo de Dios, que hoy obra EN nosotros por Jesucristo, su Hijo Unigénito, nuestro Salvador.

"A quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo EN vosotros, la esperanza de gloria." -Colosenses 1:27.

"Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó EN nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador." -Tito 3:4-6.

¡Muchas bendiciones!


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