EL OTRO CONSOLADOR PROMETIDO

18.05.2020

"Y yo os rogaré al Padre, para que os dé otro Consolador, que esté con vosotros siempre." - Juan 14:16; NRV.


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Al estudiar este pasaje, notaremos que, en su discurso final a sus discípulos, la noche antes de su muerte, Cristo, al hablar a sus discípulos, usó la expresión "el otro Consolador", como una promesa que les daría para ayudarlos después de su partida.

Ahora bien, ¿quién es "el otro consolador" en Juan 14:16?

¿Era la intención de Cristo, en el momento que habló a sus discípulos, presentarle a ellos a "otra" persona distinta a su Padre Dios y la suya, para enseñar lo que muchos conocen hoy como "el misterio de la Santísima Trinidad"?

El propósito del regalo del Consolador era para que morara con los discípulos siempre.

Cristo dijo a sus discípulos en relación a ese otro Consolador: " Vosotros lo conocéis".

Explicó,

  • "Lo conocéis, porque está CON vosotros". - Juan 14:17.

¿Quién era ese "otro" Consolador al cual se refería Cristo en su promesa?

Cristo dijo,

  • "Si me amáis, guardad mis mandamientos; y yo os rogaré al Padre, para que os dé otro Consolador, que esté con vosotros siempre." - Juan 14:15, 16; NRV.

Los creyentes que creen en un Dios trinitario sostienen que se refiere a una tercera persona distinta al Padre y el Hijo.

Alegan que, si Cristo dijo "otro", indiscutiblemente se alude a otra persona divina distinta a Cristo; por lo tanto, que se refiere al Espíritu Santo como alguien distinto a Cristo y al Padre.

En el movimiento adventista del tiempo de los pioneros se pensaba que era Cristo de manera espiritual.

Ellos creían que el Espíritu Santo emanaba o procedía del Padre y el Hijo, pero que no era otra persona distinta como lo es el Padre y el Hijo.

En el 1928, el pastor Edwin LeRoy Froom escribió un libro llamado La Venida del Consolador.

Ese libro introdujo en la Iglesia Adventista la creencia de que el Otro Consolador se trataba de una tercera persona para formar la Trinidad, de la manera como los católicos y evangélicos habían creído durante mucho tiempo.

Por consiguiente, se trata del primer libro adventista en presentar la creencia en la Trinidad.

El escritor Froom escribió otro libro llamado Movement Of Destiny, en el cual confesó que cuando escribió su libro La Venida del Consolador, no encontró información en los escritores adventistas sobre el tema y que tuvo que recurrir a fuentes fuera de la denominación.

Froom escribió lo siguiente,

  • "Me vi obligado a buscar un resultado de valiosos libros escritos por hombres fuera de nuestra fe.... Hasta entonces era un tema poco claro." -Edwin LeRoy Froom, Movement of Destiny, p. 322.

¿Quién es el Otro Consolador según el registro bíblico?

Nuestra comprensión del relato de Cristo en Juan 14, es que se trata del mismo Cristo, pero de manera espiritual, y NO de una tercera persona distinta al Padre y al Hijo, como creen la mayoría de personas cristianas.

TRES PALABRAS CLAVES: "OTRO", "CON", "EN".

Cristo había dicho a los discípulos,

  • "Y yo os rogaré al Padre, para que os dé OTRO Consolador, que esté CON vosotros siempre, al Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no lo ve, ni lo conoce. Pero vosotros lo conocéis, porque está CON vosotros, y estará EN vosotros" - Juan 14:16, 17; NRV.

La pregunta que formulamos es, ¿Quién estaba morando CON los discípulos en ese momento?

Por supuesto, Cristo moraba con ellos.

Por tanto, Cristo explicó que esa Persona que moraba CON ellos, pronto estaría EN ellos.

Vista esta verdad con claridad, vemos que se trataba de Cristo mismo.

Y, ciertamente, era beneficioso que el Consolador morara EN los discípulos en lugar de morar fuera de ellos.

Eso fue exactamente lo que Cristo dijo poco tiempo después.

Veamos,

  • "No os dejaré huérfanos, volveré a vosotros." - Juan 14:18; NRV.

Notemos que Cristo dice claramente: "Volveré".

Si se hubiera tratado de otra persona distinta a Él mismo, Cristo jamás pudo haber dicho "volveré", sino que hubiera expresado: "volverá", en tercera persona, y no en primera persona del singular como aparece ("volveré").

Pero, ¿por qué Cristo usaría el término "otro" al referirse al Consolador, siendo que se trataba de Él mismo?

La palabra griega αλλος (álos), en el Diccionario Strong aparece bajo el número 243, y significa "de otra manera", "diferente", "de otra parte".

El Diccionario Conciso Griego-Español del Nuevo Testamento, pág. 8, dice que quiere decir "otro", "en adición", "diferente".

La palabra αλλος (álos) fue traducida "otro" en este verso (Juan 14:16), pero es interesante que en la versión griega del Antiguo Testamento fue usada en 1ª Samuel 10:6.

En ese pasaje se le dice a Saúl lo siguiente,

  • "El Espíritu del Señor vendrá sobre tí, profetizarás con ellos, y serás mudado en otro (αλλος) hombre". - 1ª Samuel 10:6.

Veamos la razón por la cual Saúl fue transformado en otro hombre:

  • "Y cuando te hayan venido estas señales, haz lo que quieras, porque Dios está contigo. Después bajarás ante mí en Gilgal. Entonces descenderé yo a ti para sacrificar holocaustos e inmolar víctimas pacíficas. Espera siete días, hasta que yo llegue, y te diga lo que has de hacer. Apenas Saúl volvió la espalda para separarse de Samuel, Dios le cambió el corazón, y todas esas señales sucedieron en ese día. Cuando llegaron al collado, salió la compañía de profetas que venía a encontrarse con él, y el Espíritu de Dios descendió sobre Saúl, y profetizó entre ellos. Los que lo conocían, vieron que profetizaba con los profetas, y decían: '¿Qué le ha sucedido al hijo de Cis? ¿Saúl también entre los profetas?'" - 1ª Samuel 10:7-11; NRV.

Saúl se volvió otro hombre, "de otra manera", "diferente" (αλλος; Strong #243), porque él nunca había tenido esa experiencia, o sea, la de recibir el Espíritu de Yahweh, y la de profetizar, pero seguía siendo el mismo Saúl, aunque con una nueva experiencia.

De igual manera, así como Saúl se volvió otro hombre porque él nunca había tenido la experiencia de recibir el Espíritu de Yahweh y de profetizar, pero siguió siendo la misma persona, aunque con una nueva experiencia, Cristo fue otro Consolador porque ahora Él había experimentado lo que era ser tentado en la carne caída de la humanidad, pero había vencido al pecado en la carne (Romanos 8:3.5, Hebreos 4:15).

  • "Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu." -Romanos 8:3-4.
  • "Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado." -Hebreos 4:15.

Cristo vendría como otro Consolador, "de otra manera", "diferente" (αλλος; Strong #243), porque Él llegaría "de otra manera" distinta, "diferente"; vendría de forma espiritual, no en la carne, y es por esa razón que el mundo no lo podría ver, aunque sí sus discípulos, por medio de la fe.

  • "Dentro de poco, el mundo no me verá más, pero vosotros me veréis; porque yo vivo, y vosotros también viviréis." - Juan 14:19; NRV.

Y ahora, después de su ascensión a su Padre, esa victoria estaba disponible para que el creyente, al tener a Cristo EN ellos, en sus corazones o vidas, y no como antes que solo había estado CON ellos, fuera de ellos, ahora Él estaría EN ellos, con la ventaja de su experiencia victoriosa para vencer el pecado.

Comprobemos lo que hemos expresado en la continuación de la narración que aparece en Juan 14.

Esa era la razón por la cual Cristo también les dijo lo siguiente,

  • "En aquel día conoceréis que yo estoy EN mi Padre, y vosotros EN mí, y yo EN vosotros." - Juan 14:20; NRV.

Cristo estaría EN su Padre (o sea, estaría EN el Espíritu Santo, pues procede de su Padre, según Juan 14:26 y 16:15), y ellos, los discípulos, los creyentes, la iglesia, estarían en Él (por la fe, en su mente, espiritualmente), y Cristo estaría EN ellos (por el Espíritu Santo).

Más adelante, en el mismo discurso, Cristo dijo,

  • "Os digo la verdad: 'Os conviene que me vaya, porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros. Pero al irme, os lo enviaré.'" - Juan 16:7; NRV.

IDENTIFICANDO AL CONSOLADOR PROMETIDO.

Volvamos a leer el texto básico en este estudio,

  • "Y yo os rogaré al Padre, para que os dé otro Consolador, que esté con vosotros siempre." - Juan 14:16; NRV.

El vocablo usado en idioma griego en Juan 14:16 para Consolador es parákletos.

La palabra parákletos [παράκλητος], aparece en el Diccionario Strong bajo el número 3875, y además de consolador, también significa "intercesor", "abogado".

Esa palabra se usa cinco veces en el Nuevo Testamento y, las otras cuatro veces más que parákletos (παράκλητος) fue usada en el Nuevo Testamento, son Juan 14:26; 15:26; 16:7 y 1ª Juan 2:1.

Si el "otro consolador" [παράκλητος, parákletos] de Juan 14:16, se refiriera a otro personaje distinto a Cristo mismo, entonces habría una clara contradicción en este aspecto, pues 1ª Timoteo 2:5 nos dice que solo hay un intercesor (mediador), y ese consolador, intercesor o abogado es Cristo, según 1ª Juan 2:1.

Cristo dijo,

  • "No os dejaré huérfanos, volveré a vosotros." - Juan 14:18; NRV.

Cristo mismo, el Hijo de Dios, fue el Consolador de los discípulos cuando estuvo aquí en la tierra, en la carne, de manera visible, y ahora también es nuestro otro Consolador aquí en la tierra, pero "de otra manera", "diferente", pues, vendría en el Espíritu, de manera invisible.

De hecho, Juan nos dice exactamente eso en 1ᵃ Juan 2:1.

Note lo que él escribió aquí,

  • "Hijitos míos, esto os escribo para que no pequéis. Pero si alguno hubiera pecado, Abogado (παράκλητος [parákletos]=intercesor, consolador, abogado) tenemos ante el Padre, a Jesucristo, el Justo."

Así que, el otro (αλλος=álos) Consolador es el Cristo victorioso que se había marchado al cielo, a su Padre, pero que llega ahora al creyente, por su Espíritu, de manera invisible, para morar EN nosotros de manera espiritual.

EL ESPÍRITU DE PROFECÍA CONFIRMA QUE CRISTO ES EL OTRO CONSOLADOR.

Notemos cómo el Espíritu de Profecía confirma que Cristo es el Otro Consolador prometido.

Cristo viene a través de su Espíritu Santo:

  • "Estorbado por la humanidad Cristo no podía estar en cada lugar personalmente, por lo tanto, para ventaja de ellos Él debía abandonarlos para ir a Su Padre y enviar el Espíritu Santo para ser Su sucesor en la tierra. El Espíritu Santo es Él mismo desvestido de su personalidad humana e independiente de ella. Él se representaría a Sí mismo como presente en todos los lugares por Su Espíritu Santo, como el Omnipresente." - Elena G. de White, Manuscript Releases, vol. 14, p. 23.
  • "Cristo está personalmente en medio de su iglesia por medio de su Espíritu Santo." - Testimonios Selectos, tomo 1, p. 204.
  • "Cristo les había asegurado que enviaría el Consolador, como un equivalente a Su presencia visible." - Spirit of Prophecy, Vol. 3, p. 256.

Cristo viene sin la carne:

  • "El Espíritu Santo es el representante de Cristo, pero despojado de la personalidad humana e independiente de ella. Estorbado por la humanidad, Cristo no podía estar en todo lugar personalmente. Por lo tanto, convenía a sus discípulos que fuese al Padre y enviase el Espíritu como su sucesor en la tierra. Nadie podría entonces tener ventaja por su situación o su contacto personal con Cristo. Por el Espíritu, [el Salvador] sería accesible a todos. En este sentido, estaría más cerca de ellos que si no hubiese ascendido a lo alto." - Elena G. de White, El Deseado de Todas Las Gentes, págs. 622, 623.

Es claro, entonces, que Cristo no habló de otro distinto a Él mismo, sino más bien, es Él mismo; obvio, en otra forma, no en la carne, pero sí en el Espíritu,

CONCLUSIÓN.

Sin embargo, hay algo más que vamos a mostrar y que está en armonía con lo que hemos visto en los evangelios y el Nuevo Testamento; o sea, que el Espíritu Santo es compartido por Dios y su Hijo.

Veamos que Cristo menciona a alguien más con Él, y dice que es su Padre, y que se manifestará EN ellos, los que aman a Dios y guardan sus mandamientos.

Leamos en Juan 14:21-26, lo siguiente,

  • "El que tiene mis Mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama. Y el que me ama, será amado por mi Padre; y yo lo amaré, y me manifestaré a él. Judas, no el Iscariote, le preguntó: 'Señor, ¿por qué te has de manifestar a nosotros, y no al mundo?' Respondió Jesús: 'El que me ama, guardará mi Palabra. Y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y habitaremos EN él. El que no me ama, no guarda mis Palabras. La Palabra que estáis oyendo, no es mía, sino del Padre que me envió. Estas cosas os he hablado mientras estoy aún con vosotros. Pero el Ayudador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi Nombre, os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho." - Juan 14:21-26; NRV.

Respondiendo la pregunta de Judas, no el Iscariote, uno de sus discípulos, que le había dicho: "¿'Señor, ¿por qué te has de manifestar a nosotros, y no al mundo?'", Cristo le respondió,

  • 'El que me ama, guardará mi Palabra. Y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y habitaremos en él..." - Juan 14:21-26; NRV.

Aprendemos, pues, que tanto Cristo como su Padre vienen al creyente en la promesa del Otro Consolador, por la sencilla razón de que el Espíritu Santo procede del Padre (Juan 14:26 y 15:26).

  • "Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho." -Juan 14:26.
  • "Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí." -Juan 15:26.

Veamos la siguiente cita del Espíritu de Profecía en relación a la manifestación de Cristo como el Otro Consolador de manera espiritual e invisible,

  • "Todos los que amen a Cristo serán amados por el Padre, y Él se les manifestará. En todas sus emergencias y perplejidades tendrán el auxilio de Cristo. Que Cristo se les manifestara y que al mismo tiempo fuera invisible para el mundo, era un misterio para los discípulos. No podían entender las palabras de Cristo en su sentido espiritual. Estaban pensando en una manifestación externa y visible. No podían entender el hecho de que podían gozar de la presencia de Cristo mientras éste fuera invisible para el mundo. No podían entender el significado de una manifestación espiritual." - Elena G. de White, Cada Día con Dios, p. 143.

Claramente vemos que la manifestación de Cristo era en forma espiritual, mientras que los discípulos esperaban una manifestación física o visible.

Pero, ellos entendieron después que Cristo NO se estuvo refiriendo a otra persona, de lo contrario, no les abrían hecho la pregunta: "¿Cómo te manifestarás a nosotros y no al mundo?"

Por tanto, Cristo NO enseñó que el Otro Consolador fuese otro, sino Él, en compañía de su Padre, de una forma espiritual, invisible.

Las siguientes citas son esclarecedoras al respecto,

  • "No es esencial para usted saber y ser capaz de definir qué es el Espíritu Santo. Cristo nos dice que el Espíritu Santo es el Consolador, y el Consolador es el Espíritu Santo, 'el Espíritu de verdad, que el Padre mandará en Mi nombre.' Esto se refiere a la omnipresencia del Espíritu de Cristo, llamado el Consolador." -Elena G. de White, Manuscript Releases, Vol. 14, p. 179.
  • "El Espíritu Santo es el Espíritu de Cristo, que es enviado a todos los hombres para darnos la suficiencia, que a través de Su gracia podemos ser completos en Él." - Elena G. de White, Manuscript Releases, Vol. 14, p. 84.
  • "Cristo afirmó que después de su ascensión enviaría a su Iglesia su don mayor, el Consolador, que iba a ocupar su lugar. El Consolador es el Espíritu Santo. Es el alma de su vida, la eficiencia de su iglesia, la luz y la vida del mundo. Con su Espíritu Dios envía una influencia reconciliadora." -Elena G. de White, Cada Día Con Dios, p. 257.

Ahora Cristo puede estar en cualquier lugar en espíritu, al igual que su Padre.

El verso en Juan 14:23 termina diciendo que no solamente Él, sino que también su Padre (en Espíritu), vendrían a morar con aquellos que lo aman a Él y a su Padre, y guardan sus mandamientos.

Así que, el Otro Consolador es Cristo y su Padre, en espíritu, morando EN nosotros.

Por consiguiente, ese "Otro Consolador" es el Espíritu del Padre y es el Espíritu del Hijo.

Ellos dos en Espíritu, EN los fieles.

Y esa es la comunión de la cual nos habla la Escritura.

Juan enfatiza esta gran verdad del Padre y el Hijo en comunión con nosotros y nosotros con ellos Dos.

Ahora bien, ¿qué es la comunión?

Veamos,

  • "Lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo." - 1ª Juan 1:3.

La comunión allí es con dos personas.

La palabra comunión, según el Diccionario Strong, bajo el número 2842, viene de κσιυωυία (koinonía), y quiere decir "sociedad", "participación", interacción", "ayuda", "compañerismo", "comunión", "contribución", "dispensación", "ofrenda".

Comunión es "compartir o intercambiar pensamientos y sentimientos íntimos, sobre todo, cuando el cambio o intercambio está en un nivel mental o espiritual."

Y la comunión a la que se hace referencia en 1ᵃ Juan 1:3, es entre dos personas, el Padre y el Hijo.

Así que son dos, no tres.

Observemos las palabras del apóstol Juan,

  • "¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Éste es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre. Lo que habéis oído desde el principio, permanezca en vosotros. Si lo que habéis oído desde el principio permanece en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre. Y ésta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna." - 1ª Juan 2:22-25.
  • "Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo." - 2ª Juan 1:9.

La comunión en 1ª Juan 1:3 (κσιυωυία; koinonía), es con dos, con Dios el Padre y su Hijo, no con tres; y esa comunión es el Otro (αλλος=álos) Consolador (παράκλητος; parákletos) en Juan 14:16 y 23.

Hoy, precisamente en este día, Ud. puede disfrutar de la Presencia en su vida del Otro Consolador.

Cristo, el Hijo de Dios, Aquel que hizo la promesa, nos invita a disfrutar de esa refrescante experiencia.

Y es... una promesa para los creyentes congregados,

"Otra vez os digo, que, si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos." -Mateo 18:19-20.

"Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén." -Mateo 28:20.

Y también, es... una promesa para el creyente individual,

"He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo." -Apocalipsis 3:20.

Al escuchar el toque de su Palabra, ¿quisiera Ud. abrirle la puerta de su corazón, al Divino "otro" Consolador prometido?

¡Dios le bendiga!


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